¡Y si llueve…! (consejos para no mojarse (mucho))

¿Poncho o chaqueta?

El poncho:
Creo que para el verano es la mejor opción. En esa época del año que llueve menos, y las cosas mojadas se secan con rapidez. 
El poncho pesa poco, y cubre la mochila también, No tienes que llevar otra cosa aparte para proteger tu mochila. Tiene el inconveniente de que con el viento es un poco ineficaz. 

La chaqueta:
Fuera de la estación estival necesitas abrigarte más, Entonces es una buena opción llevar una chaqueta impermeable y ligera que te protege del clima. Hay chaquetas técnicas que son de las conocidas como Tres Cuartos, que son muy aconsejables para evitar el agua en la zona superior del pantalón. Claramente hay que decantarse por las chaquetas con capucha (mejor si es de las enrollables en el cuello)

En las estaciones con mas posibilidad de toparte con chubascos, necesitas vestimenta que te protege de la lluvia.

  • Pantalones impermeables: Hay varios tipos, aunque la esencia es la misma: protegernos del agua y permitir la transpiración. De pierna completa o media pierna y normalmente tienen aplicada la impermeabilización por la parte delantera en el sentido del camino.
  • Pantalones cortos de tejido técnico y de rápido secado. Por una parte, tienen la incomodidad de ir con las piernas a la lluvia, pero dependiendo de la temperatura es una opción realmente práctica, además de contar con la facilidad de que secan en seguida.
  • Polainas: Son muy cómodas para evitar el polvo del Camino en verano, pero cuando llueve aún se convierten en mejores aliadas al evitar mojar las botas, calcetines, bajos del pantalón o nuestras propias piernas.
  • Botas con cualquier tipo de sistema impermeable o repelente de la humedad. 
  • Gorra con visera: de nuevo otro elemento de protección básica en verano y que en este caso ayuda a evitar la molesta lluvia resbalando por nuestra cara o impidiendo la visión (aliado importantísimo para los peregrinos con gafas) La idea es que ayude a la capucha a protegernos mejor.
  • Funda para la mochila: es lo más cómodo para cualquier peregrino, pero en cuanto a eficacia tiene sus puntos débiles ya que no evita realmente que se moje un poco al caer la lluvia entre nuestra espalda y la mochila. Hay varias formas de suplementar la funda: 1. Con las mochilas modernas que ya tienen unos puntos de contacto con la espalda impermeables. 2. Con sprays modernos que permiten impermeabilizar la mochila en su totalidad. 3. Con las bolsas de toda la vida para proteger el interior de la mochila y de los elementos que contenga. (efectivo pero engorroso a la hora de empaquetar y desempaquetar)

Buen Camino!

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