Las «chicas rosas» hacen el Camino de Santiago

Este año son ya 17 las mujeres tratadas de cáncer de mama las que participan junto a profesionales sanitarios

La fortaleza de las mujeres tratadas con cáncer de mama se demuestra en el Camino de Santiago que por tercer año consecutivo han hecho ya con profesionales del hospital del Valme. Es una terapia para ellas porque les ayuda a superarse, elevando su autoestima al comprobar que pueden participar, hacer el trayecto y disfrutarlo.

El primer año fueron 5 las mujeres tratadas en el Valme las que se apuntaron al proyecto nacido en la unidad de Patología Mamaria para enarbolar la bandera de la superación frente al cáncer más frecuente en las féminas. El pasado año se sumaron 13 mujeres luchadoras para realizar el Camino de Santiago, a modo de reto convertido en terapia. Y, en esta tercera edición, han sido 17 junto a otras dos con tumores diferentes, las que han participado.

El primer camino realizado fue el de Sarria-Santiago, el segundo Santiago-Fisterra-Muxía; y, este tercero, ha sido el camino Lebaniego, un centenar de kilómetros inmersos en la belleza paisajística de los Picos de Europa y no menos apremiante dureza del trayecto.

En total, siete etapas desde Comillas hasta Santo Toribio de Liébana, pasando por San Vicente de la Barquera, Muñorrodero, Cades, Cicera, Covadonga y Cabañes. El próximo año será el Camino Sanabrés yFrancisco Javier Ramírez (cardiaco rehabilitado en Valme) continuará conduciendo a las «chicas rosas» por los mejores senderos.

Además de las 19 mujeres tratadas de cáncer, el grupo de este año ha estado conformado por familiares, un viudo de mujer fallecida por esta enfermedad y 13 profesionales del Valme. De ellos, tres de la unidad de Mama: la cirujana de mama Carmen Delgado, la enfermera Pepa Cantero y la auxiliar de Enfermería Concha Valle. El resto, han sido cuatro médicos más, cinco profesionales de enfermería y un trabajador social.

Las «chicas rosas», denominación acuñada por las mujeres tratadas de cáncer de mama, se identifican cada año con más fuerza con este proyecto sanitario. Desde que hace tres años comenzara la iniciativa, casi han cuadriplicado su participación dirigida a desestigmatizar el paso por el proceso de esta enfermedad: diagnóstico, cirugía, tratamientos y recuperación.

Sus protagonistas subrayan la dureza y grandiosidad del camino2018, cuyas cualidades no suponen un obstáculo para que hayan coronado una vez más este proyecto a través de un gran esfuerzo físico y mental.

La cirujana Carmen Delgado destaca que «somos un grupo rico en valores que hemos resuelto un reto propuesto voluntariamente ya que en esta ocasión no ha sido la vida la que nos lo ha impuesto».

Los demás profesionales del hospital que las han acompañado en esta actividad terapéutica resaltan también las bondades de la iniciativa porque «ayuda a empoderar a nuestras pacientes con el refuerzo de su autoestima para continuar retando a la vida».

Articulo original en el ABC de Sevilla

Buen Camino!

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