La historia de León más luminosa

El espectáculo de Richemont vuelve a la fachada de San Isidoro a partir del sábado.

Miles de personas han visto desde 2010 el espectáculo de luz y sonido diseñado por Richemont que se proyecta en la fachada de San Isidoro.

La fachada de San Isidoro volverá a ser una pantalla de cine. El audiovisual diseñado por el artista francés Xavier de Richemont, que narra la historia del Reino de León, regresa a la portada principal de la joya del románico los sábados en sesión doble, a las 23.00 y a las 23.30 horas. Desde 2010 el templo en el que descansan los restos de los monarcas leoneses ha servido de cine al aire libre para que desfilen los grandes protagonistas de la historia, desde los astures a los invasores islámicos, los constructores medievales, los años gloriosos del viejo reino y la llegada de la noticia del descubrimiento de América. Desde la invasión de las tropas napoleónicas, que saquearon San Isidoro, a la renovación contemporánea de la ciudad, con el crecimiento del ensanche y la construcción de edificios tan vanguardistas como el Auditorio o el Musac, todo ello con haces de luz proyectados, con milimétrica precisión, sobre los elementos arquitectónicos de la colegiata. En apenas media hora, el ‘mago de la luz’ hace un recorrido desde los orígenes romanos de la ciudad hasta el presente.

Una historia con guion escrito por el propio Richemont, quien, además de iluminador profesional, es artista plástico. De momento, San Isidoro volverá a teñirse de colores hasta el 29 de septiembre —los sábados 2 y 23 de junio no habrá proyecciones, que se adelantan al 1 y 22 de junio—. Tras un tira y afloja entre Richemont y el Ayuntamiento, la concejala de Cultura, Margarita Torres, pedía perdón al artista hace dos años por el trato dispensado por el equipo de gobierno presidido por Emilio Gutiérrez y acordaba pagarle 10.010 euros al año, hasta 2021, por la cesión de los derechos de este espectacular montaje.

El audiovisual fue un encargo del concejal de la UPL Javier Chamorro en 2010. En aquel momento, el Ayuntamiento se comprometió a pagar a Richemont 280.000 euros —que sufragaron Caja España-Duero y otras entidades privadas— por el espectáculo de luz y sonido de San Isidoro y los derechos de autor durante cinco años. Pasado ese tiempo, había que volver a pagar al artista. Y existía además un pacto para llevar a cabo un segundo proyecto que nunca se llevó a cabo. Chamorro había encargado al iluminador francés un montaje para San Marcos. Richemont hizo buena parte del trabajo, pero el tema se paralizó.

También cayó en el olvido el proyecto para devolver a la Catedral su colorido original. Se le propuso a Richemont que ‘recuperase’ la policromía de la fachada de la Catedral y de las esculturas que hace nueve años fueron apeadas y trasladadas al claustro por su pésimo estado de conservación. Un espectáculo que permitiría apreciar las tonalidades que tuvo la Catedral en sus primeros siglos.

Richemont ha ‘pintado’ con luz numerosos edificios históricos de Alemania, Escocia, Estados Unidos o Canadá. El artista francés empleó para el espectáculo que cada sábado se proyecta en San Isidoro una rica y extensa iconografía extraída de documentos originales, fotografías, dibujos, bocetos, pinturas y música, reunidas durante dos años y numerosas visitas a la capital leonesa.

Articulo original en Diario de León

Buen Camino!

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